PRIMER CENTENARIO DE LA BANDA DE MÚSICA

    Con motivo del primer centenario de la banda de música "Santa Cecilia", se ha editado un libro, en el que se nos hace una aproximación a su historia.

     Este es el prólogo:

Cuando escribo estas líneas, hace ya 14 años que mi querido Juan José Navarro Brisa, a la sazón director de la Banda de Pozo Estrecho, me llamó para presidir el primer jurado del concurso de pasodobles. Desde entonces y durante todos los años, seguí acudiendo en calidad de tal y por tanto empecé a relacionarme y conocer más y mejor a las gentes de esta pedanía (en pié pro-secesión) de Cartagena. 

Conmocionado todavía por los terribles atentados de Madrid del 11-M, reflexiono aún más y estoy todavía más convencido, de que uno de los mayores problemas del mundo actual occidental, es la cada vez más ausencia de ideales y, en un férreo abrazo al consumismo duro, la falta de sensibilidad cultural y especialmente la falta de sensibilización artística. 

Y mucho tiene esto que ver con este libro que prologo. Muchos y muchas (como se dice hoy), sobre todo alcaldes, concejales de cultura, ministros y demás, deberían darse cuenta de que la rememoración de historias como la de estos cien años de la SAM Santa Cecilia de Pozo Estrecho, reflejan un mundo dedicado al desarrollo y personalidad de una comunidad a través de la música, y entender que la más eficaz lucha contra la violencia en la actualidad, sea cual fuere el móvil, es la potenciación de los valores artísticos y culturales de las personas. Por decirlo más claro: CULTURA=PAZ. 

Si todos fuéramos un poco músicos, o pintores, o escultores, o poetas... estaríamos más pendientes de nuestra propia superación intelectual y artística. Sería el más rotundo NO a la Droga. NO a la Violencia. 

Una comunidad como la que forman los vecinos de Pozo Estrecho, volcados con su Banda es un ejemplo a seguir y a fomentar. La más importante guerra en la que todos deberíamos estar es en aquella que lucha contra la incultura y la ignorancia. 

Cuando mi “Misa de Santa Cecilia”, escrita para el tercer centenario de la Parroquia de Pozo Estrecho, sonó en la Iglesia Parroquial, me llamó la atención la expectación y excelente acogida por parte de los vecinos, de todas las condiciones y edades. Es uno de esos momentos en los que más se percibe esa función social y por tanto viva de la creación actual, cuando sale de los auditorios y se funde con las gentes en singular catarsis. 

Cien años de vida musical en la calle, en los teatros, llenando espacios de sonido para disfrute, fiestas, celebraciones, conciertos, certámenes, etc. Cuando en 1893 se fundaba la SAM Santa Cecilia, España buscaba su identidad musical a través de los intentos de Bretón por dotarnos de una ópera Nacional. Barbieri se afanaba por rescatar y sacar a la luz nuestro patrimonio musical renacentista, el Género Chico estaba en boga y Felipe Pedrell dejaba sentadas, dos años antes, las bases ideológicas para las futuras generaciones. Seguro que la incidencia de la creación musical de entonces era mucho mayor en la banda que ahora. La creación actual pasa por una crisis de identidad, apartada del populoso mundo “bandero”. Sin embargo fue en este marco donde se dieron la mano ambas partes en torno a mi composición. Quizás sea un dato algo más importante de lo que podamos pensar ahora. En ese estreno de la Misa de Santa Cecilia, escrita con la intención de que todos los años se interprete en dicha festividad, quizás a los viejos muros de la parroquia les vino a su memoria aquellas pastorelas para coro y banda, que a modo de auto sacramental, se interpretaban a mitad del siglo XIX en el mismo lugar. 

No quiero dejar de mencionar la labor pedagógica tan importante que se realiza en el seno de la SAM Santa Cecilia de Pozo Estrecho. 

Sin educandos, el futuro de la agrupación es incierto. Los niños y jóvenes ven en sus hermanos y primos, padres, tíos y abuelos una continuidad generacional inherente a su propia vida como paisanos de un mismo futuro social. Ello arraiga, con el cuidado y esmero necesarios, en el campo de las flores y el vino de estos galileos, de una manera especial y regeneradora, rejuveneciendo constantemente, a través de la música, el espíritu de lucha y emprendedor de este singular pueblo cartagenero. 

Y ahora mis recuerdos. Bajo la noche de Mayo oyendo los paso-dobles en la plaza con mis compañeros de jurado: cena, comida, charla que te charla...; el estreno del himno a Pozo Estrecho de mi querido Pedro Soriano; los debates del jurado en el salón de Cultura, con Grau, Belda, Soriano, Lanzón, López García...; ese vino sin igual con su denominación de origen; el estreno de la Misa de Santa Cecilia; mis hijos por allí pululando; mi mujer y el aroma de Primavera; y sobre todo mis amigos del lugar, deshaciéndose en atenciones y derrochando simpatía. 

¡Enhorabuena a todos! 

 

Manuel Seco de Arpe

Compositor y Catedrático de Composición

del Real Conservatorio Superior de Música de Madrid.