EL CORAZÓN DEL CAMPO DE CARTAGENA

 

Pozo Estrecho está situado en pleno centro del Campo de Cartagena, entre molinos de viento, palmeras, huertos, huertas y campos floridos. Pozo Estrecho dista 14 Km.. de la ciudad de Cartagena y, a penas 10 Km.. del Mar Menor. Gracias a la Autovía, se encuentra a 20 minutos de Murcia, la capital de la Región. Lugar de paso tradicional para ir a La Manga, propios y turistas conocen muy bien la silueta inconfundible de la torre de la iglesia (s. XVIII), que se erige en vigía de sus fértiles campos. Vivir en Pozo Estrecho es disfrutar de la tranquilidad de su tierra, de la bondad de su clima, de su riqueza cultural, de sus fiestas y tradiciones y, al tiempo, es estar a sólo diez minutos de la playa. No es extraño que cada día sean más quienes visitan este pueblo y se quedan a vivir en él.

 

 

 

LA CORTE DEL CAMPO

 

La antigua villa de Pozo Estrecho debe su nacimiento a una encrucijada de caminos y a un pozo que, en la Edad Media, sirvió de abrevadero a los ganados de la Mesta. El esparto, el ganado y, posteriormente la agricultura, configuraron su origen y personalidad futura. Pozo Estrecho ha vivido altibajos y momentos de gran esplendor y prosperidad, generados por su riqueza agrícola y por sus iniciativas sociales, políticas y sobre todo culturales. Pozo Estrecho fue llamado “La Corte del Campo”, no en vano fue el enclave más próspero, dinámico e influyente de la zona.

 

 

 

GALILEOS

A los habitantes de Pozo Estrecho, en contra de toda lógica gentilicia, se les conoce y se autodenominan como “Galileos”. Hay quienes han buscado explicaciones en anécdotas legendarias del pasado, pero lo cierto es que no se conoce el origen del tan original gentilicio.

 

MOLINOS DE VIENTO

 

Dominan el paisaje de la llanura del Campo de Cartagena, y por ende, el de Pozo Estrecho. Su silueta de gigantes está íntimamente ligada a la cultura y las tradiciones de la Comarca. Tuvieron su época de esplendor en el siglo XVIII y el XIX, se utilizaban para sacar agua o para moler el trigo. Recientemente se están restaurando. Destaca, al entrar a Pozo Estrecho el molino del Pollo, rehabilitado en 1999.

 

 

LOS CASERONES

Tierras que en otros tiempos gobernaron señores y terratenientes, aún conservan vestigios de aquellos tiempos de grandes propiedades y grandes fincas. Son muchos los caserones centenarios que aún perviven, llenos de recuerdos: Villa Antonia, Torre Nueva, Torre Valeriola, Los Pinos, Torre Antoñita, Villa Carmina… Verdaderos microcosmos autosuficientes de la época, dotados de granjas, cuadras, bodegas, almazara para fabricar aceite, molino, horno, aljibes, huertos, capilla y, en algunas ocasiones, hasta teatro. La ruta de los caserones es también obligada e inolvidable.

  

                             

 

LA IGLESIA PARROQUIAL DE SAN FULGENCIO

Construida a principios del S. XVIII, es el monumento más importante de Pozo Estrecho. Tiene planta basilical y en ella destaca la magnificencia de sus pinturas murales, la impresionante cúpula, el camarín del Patrón, con una valiosa talla de San Fulgencio, obra de Roque López (discípulo de Salzillo), y la torre y la fachada.

 

GASTRONOMÍA

La personalidad gastronómica de Pozo Estrecho viene dada y enriquecida por la conjunción de los productos de la huerta, el ganado y la cercanía de la costa y los pescados. Así mismo, el influjo de las gentes que, durante generaciones, han ido llegando desde otras zonas, atraídas por la demanda de mano de obra agrícola, ha posibilitado un auténtico crisol gastronómico. Todo ello no puede menos que reflejarse en uno de los actos más arraigados en Pozo Estrecho: el Tradicional Concurso de Cocina del Campo de Cartagena, que han venido organizando la Asociación de Amas de Casa.

Las Pelotas [Pulse para ver la Receta de las Pelotas Galileas]

Tradicionales, exquisitas y de gran renombre, son las albóndigas de carne guisadas por los galileos durante todo el año, especialmente en las fiestas y, sobre todo, en el día del Patrón, San Fulgencio, en el que las mujeres del pueblo compiten en obsequiar a los miles de visitantes con las pelotas más sabrosas.

 

El Vino de la Tierra

Las viñas de Pozo Estrecho siempre han sido de las mejores y más abundantes del Campo de Cartagena. Aunque en la antigüedad, prácticamente cada familia tenía una bodega, en la actualidad el vino del Campo de Cartagena es un bien preciado y excaso. Sin embargo, Pozo Estrecho, que posee las tierras más aptas para el cultivo de la vid, concentra la mayor producción de caldos de la zona. El denominado “Vino de la Tierra”, de inolvidable sabor y exquisito color de miel, es el mejor aperitivo y acompañamiento para una buena comida. Entre las bodegas hay que destacar “Bodegas Serrano”, en la Finca La Cabaña, la de mayor producción de la zona y que está embotellando excelentes y reconocidos vinos blancos, jóvenes, aromáticos y afrutados, aprovechando el privilegiado clima y un cuidadoso proceso de fermentación controlada.

 

Miel y Arrope

La primavera de Pozo Estrecho es una de las más bonitas que se puedan imaginar. Campos inmensos de margaritas blancas y amarillas, huertos llenos de azahar… Esto hace que la recolección de la miel sea extraordinariamente abundante y exquisita. “Campoflor” es la denominación de la empresa que tiene mayor producción de miel de todo el Campo de Cartagena, así como del tradicional arrope (postre realizado a base de calabaza, melón y miel). Sus típicos productos mantienen el auténtico sabor y la calidad artesanal, junto con una cuidada y moderna presentación y comercialización.

 

El Queso del Mar Menor

“La Yerbera” así es como se denomina al queso del Mar Menor que se fabrica en Pozo Estrecho. Un queso fabricado al 100 % con leche de cabra.

 

LA HUERTA DE EUROPA

Mucho ha cambiado la agricultura y la economía de la zona desde aquellos tiempos del secano, el esparto, los algarrobos, los cereales, el almendro y las viñas. El regadío ha transformado los campos de Pozo Estrecho. Primero fueron los pozos cuyas aguas sacaban los molinos y las norias, después los motores, luego vino el trasvase Tajo-Segura y la concentración parcelaria. Se había empezado con el algodón y el melón, de cuyo cultivo fue pionero Pozo Estrecho y productor de los de mayor calidad por la extraordinaria bondad de sus tierras; se continuó con el pimiento y se pasó al actual cultivo intensivo de hortalizas, lechugas, brócoli…, invernaderos… La tradición ganadera sigue siendo importante: numerosas granjas de ganado porcino y de ganado ovino y caprino. Los nuevos métodos y las más recientes tecnologías se hacen compatibles con lo más tradicional y natural, consiguiéndose grandes cotas de productividad y calidad.

 

LA INDUSTRIA

La dedicación a la moderna agricultura, la proliferación de semilleros, almacenes de frutas y hortalizas, invernaderos, granjas, etc no impide sino que contribuye a la proliferación creciente de la industria, sobre todo de la agroalimentaria. Son de destacar las fábricas de piensos, la histórica Cooperativa Algodonera, todas las dedicadas al metal, a los silos para el grano, a las instalaciones agrícolas y ganaderas, al reciclaje de papel y metales, abonos, productos químicos, aforos, electrobombas, muebles, motores… Todo ello está posibilitando la creciente demanda laboral de una zona en prosperidad creciente, en la que tampoco hay que olvidar la pujanza de la construcción y el sector del transporte (camiones para la exportación).